martes, 30 de diciembre de 2014

Un año más ... que se va...


¡Amig@s! Se va un año más y aún cuando parecen todos iguales, este último año pareciera haber ido más de prisa y con muchos desafíos.


Para "Tejiendo al Sur de Mundo", que inicié en septiembre del 2013, ha sido un año muy movido, recibiendo más de diez mil visitas hasta el día de hoy. De las cuales estoy muy agradecida y para las cuales trabajo día a día.

Sin dejar de tejer desde que tengo memoria, solo en estos últimos años he proyectado tímidamente mi trabajo  fuera del hogar. Admitiendo que he sido afortunada, ganando fieles clientes y buenos amigos que van en aumento.

Por largos años había mantenido diversas páginas web tipo blog a modo de vitrina virtual, pero ya a mediados de este año y ante la insistencia de mis hijos, me decidí a mostrar mis tejidos por la internet "viva, "es decir Facebook y Twitter. Sorprendiéndome gratamente de la acogida por parte de personas de distintos lugares del mundo. Lo que me llenó de alegría.

https://www.facebook.com/pages/Tejiendo-al-Sur-del-Mundo/1450514588512219?fref=ts  https://twitter.com/Tejiendo_al_Sur


Y lo que más me motivó fue el interés por aprender. Soy una convencida de que el arte y sus oficios no morirán mientras alguien desee aprender y otro esté dispuesto a enseñar.

Comencé lentamente a armar tutoriales, alojándolos en este blog, para guiar con propiedad a quienes me solicitaron ayuda. Al tiempo que seguí mostrando mis trabajos con la esperanza de que fueran inspiración a quienes los hubieran seguido.

Los encargos se sucedieron muy de prisa en algunos meses, por lo que debí acudir a la ayuda de mis hijos para salir adelante a fin de año con algunos compromisos. A regañadientes mi hijo ayudó con el estirado de algunos encajes, sin saber cómo, pero a fuerza de buena voluntad; y mi hija en sus pocos minutos libres también debió prestarme su ayuda, especialmente con la web. ¡Y cumplimos con todo!

En lo personal junto a los tejidos he caminado cada día de este último año viviendo la maravillosa experiencia de ver a mis hijos ya grandes que comienzan a emprender lo que será sus nuevas vidas.

Mi hija terminando ya su carrera elegida, que la convertirá en una mujer de justicia con fuertes principios. Un poco rupturista, pero a la par de nuestros días. A la vez que se va convirtiendo en una gran escritora, algo innato en ella desde que aprendió a trazar sus primeras letras. Pero por sobre todas las cosas en un espíritu indomable y libre que la ha preparado para un mundo nada fácil que le tocará vivir. Es una gran mujer de la que me siento muy orgullosa.

Mi hijo por su parte, va avanzando en su carrera de números y cálculos con brillantes resultados que han despertado la admiración de sus profesores, un gran respeto en sus compañeros y en algún momento también la insidia de bajos espíritus amedrentados por la envidia. Pero su interior de profundas convicciones y valores le van permitiendo avanzar en la más difícil de sus tareas: ser el ingeniero de su camino. Que con orgullo veo avanzar.

Por mi parte, fue un año de lindos logros en el tejido que me animan a continuar buscando nuevas ideas, nuevos diseños y más propuestas con las más variadas técnicas.

Y como siempre digo ... a tejer, tejer que es un placer ...  ¿Veamos que nos depara el nuevo año?... ¿Me siguen?...  ¡Muy feliz año 2015!

domingo, 21 de diciembre de 2014

Centro de mesa a crochet otra opción de color.

Centro de mesa de tela agamuzada con borde a crochet. A diferencia del anterior, en este mantelito tejí el encaje en hilo 28/2 color rojo italiano con crochet N°6 de 1mm. Otra opción para hacer lucir nuestras mesas esta Navidad.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Centro de mesa terminado.

Mantelito navideño terminado. Lo realicé con tela agamuzada estampada con motivos navideños al que tejí un encaje a crochet con hilo 40/2 color ocre puesto triple y ganchillo N°6 de 1mm..



domingo, 14 de diciembre de 2014

Mi estudio se viste de Navidad

Navidad 2014 ya está en mi estudio. Telas agamuzadas de color rojo y verde, hilos metálicos dorados, aromas pascueros y música de cascabeles inundan todo mi lugar. ¡Es una fecha que siempre me ha encantado! Y aun cuando he tenido a la par trabajo extra por las fiestas de fin año, los adornos navideños son los que absorben todo mi tiempo. Este año comencé con botas que podemos utilizar como adorno colgante en nuestro árbol o bien rellenarlos con golosinas para obsequiar.

Les cuento como fue el precioso proceso.

Primero corté las formas de las botas en tela agamuzada. Para este año elegí verde y para los centros de mesa, rojo. A estos últimos agregaré un lindo borde a crochet que tejeré en hilo color hueso... para dar un toque vintage.





Pero partamos por las botas.

Cocí por todo el rededor en punto festón con hilo metálico para cerrar y luego tejer un diminuto borde que dio un marco de color a las botitas.



Tejí para ellas seis encajes diferentes a crochet.



En los encajes claros mezclé algodón con hilo metálico dorado lo que me permitió ahorrar en apresto, pues endureció automáticamente el encaje a medida que se fue tejiendo. ¡Es fantástico! En el caso de los encajes rojos una vez terminados de tejer, sí debí mojarlos con apresto y esperar a que secaran bien antes de coserlos a las botitas.




Bueno se ven bien, pero falta el toque navideño ...Algo de cinta, ramitas y frutos dorados. ¿Qué les parece? 



              ¡Listas para rellenar con golosinas y colgar en nuestro árbol!

Veámoslas cómo quedaron de más cerca... Ya mejoraré como fotógrafa... la perspectiva con que las tomé no las favorece ... pero en su forma son todas iguales y perfectamente armónicas y estilizadas ... afortunadamente los colores si logré obtenerlos bien.  Créanme son muy lindas.








                                             ¿Cuál les gusta más?